Sunday, January 29, 2006

Polaquito


Quizás un dia como este, caluroso y porteño, en 1926 cantó por primera vez aquella voz que representaría a tantas voces y corazones: la de Roberto Goyeneche. Cantó: "Estoy vivo y vengo por el tango" cuando su máximo exponente, Carlos Gardel, ya lo habia inventado, y su tío era uno de los grandes pianistas del género. Goyeneche, el hombre y el artista en uno solo. Sus amores y sus debilidades. Para nuestra generación, junto a Piazzolla, fue el tipo que nos vino a buscar al rock y nos llevó al tango con un ademán amable. Con verguenza porque decía: "Para cantar tango hay que tener verguenza".
Gracias Troesma.

Se me ocurre esta maravilla de Cátulo Castillo soñando con Discépolo que Roberto cantaba como aplicable a estos ochenta años de este ángel tan nuestro.

Hoy, que no estoy,
como ves, otra vez
con un tango que no puedo gritar...
Yo, que no tengo tu voz...
Yo, que no puedo ya hablar...

Mensaje
con que mi vieja ternura
de criatura
te está prestando coraje...

Yo, que a lo largo del viaje
sufrí tus ultrajes
en mi soledad...

Nunca quieras mal,
total la vida ¡qué importa!
Si es tan finita y tan corta
que al fin,
el piolín se corta...

No te aflija el esquinazo
del dolor,
y si el amor te hace caso,
no le niegues tu pedazo
de candor,
que el lindo creerle al amor...

Bueno y nada más,
que siendo bueno,
no hay odio, ni injusticia, ni veneno
que haga mal...

Y hoy, que no estoy
me da pena no estar
a tu lado, cinchando con vos...

Vos, que me hiciste llorar...
vos, que eras todo rencor...

Mensaje...
Mensaje con que te digo
que soy tu amigo
y tiro del carro contigo...
Yo, tan chiquito y desnudo
lo mismo te ayudo
cerquita de Dios

Saturday, January 28, 2006

EL ESLABÓN PERDIDO EDUARDO ROVIRA


RESCATAN PARTE DE LA OBRA DEL BANDONEONISTA OLVIDADO

Eduardo Rovira fue un artista subvalorado por su generación y olvidado por las siguientes. De allí que su obra sea objeto de culto para un núcleo reducido de iniciados en las artes de la cultura ciudadana “porteña”. Bandoneonista y pianista nacido en 1925 formó parte de numerosas y destacadas orquestas de tango desde muy chico, (debutó a los 9 años en la agrupación de Francisco Alessio para luego pasar por las orquestas de Florindo Sassone, Orlando Goñi, Miguel Caló, Osmar Maderna, José Basso y , más tarde Alfredo Gobbi) algunas de las cuales recibieron no solo su enorme capacidad como instrumentista sino su talento como orquestador y compositor. Era una persona humilde que, utilizando una muletilla de moda, tenía un “perfil bajo”. La introspección y el estudio constante lo llevaron a introducirse en compositores de los mal llamados “clásicos” y a familiarizarse con la armonia, el contrapunto, la fuga y el dodecafonismo. Cuando se disuelve hacia 1957 la orquesta del Maestro violinista Alfredo Gobbi, en dónde había actuado como bandoneonista, arreglador y autor, dejando un magnífico tango, cabal expresión de los tiempos que vendrían y sólido y fiel homenaje al director, “El engobbiao”, Rovira continua con algunos proyectos junto al cantor Alfredo del Rio o con la orquesta de Atilio Stampone, para después comenzar su etapa más creativa dentro de lo que llamó Agrupación de Tango Moderno.

Su efervescencia creativa lo lleva a estudiar profundamente el piano y, además, el oboe y el corno inglés. instrumentos para los que escribió un extensa obra de cámara. Es allí que se plantea desarrollar las ideas de cambio que venía alimentando en los últimos veinte años. Asume, como Astor Piazzolla a quien admiraba, que ya no puede hacer las mismas cosas de la misma manera. Comienza a crear piezas que profundizan su espíritu de una melancolia serena y a la vez del comienzo de la era del nuevo habitante de Buenos Aires, el que lo maneja el reloj y no el corazón, sus pulsaciones son distintas y la música de Rovira y Piazzolla son la pintura exacta de aquella trancisión durante los años ‘60. Rovira más cerca de Bach o Haendel, Piazzolla de Bartok o Stravinsky. Ambos marcaron su época, Piazzolla extrovertido y peleador, Rovira introvertido y melancólico. Ambos combatidos por renovar, el corazón de Rovira resistió menos que el de Astor. Asociado a músicos de enorme talento como el pianista Osvaldo Tarantino, que también tocó con Piazzolla, Rovira dejó un patrimonio de una serena belleza, sin estridencias, de acuerdo al espíritu mismo del tango, aún cuando para muchos su música no tiene relación con este. Un dia, fatídico y triste, Rovira murió, pero su música sigue tan viva como entonces. Estremece profundamente y es fiel testigo de una época bastante pobre artisticamente en la que el brilló como pocos.

Ahora, mediante dos magníficas ediciones en disco compacto del sello independiente Acqua, se le hace justicia a la obra de un artista monumental, un eslabón perdido dentro de más pura tradición musical ciudadana porteña. El primer volumen corresponde a la re-edición del disco que en el año 1968 bajo el título de “Sónico” editara Rovira con producción de Oscar Del Priore y que contiene, además del tema que
da título al disco, “Azul y yo”, “Opus 16”, “Preludio de la guitarra abandonada” y el inédito (quedó fuera del disco por su duración) “A Don Alfredo Gobbi”, un nuevo homenaje al Maestro. También hay versiones de “A fuego lento” de Horacio Salgán, “Ritual” de Osvaldo Berlingieri y “Bobe” de Salvador Drucker, guitarrista del conjunto que se completa con Néstor Mendy en el contrabajo. El segundo volumen compila dos discos con la misma formación. Rovira en bandoneón, arreglos y dirección, el violinista Reynaldo Nichele, Oscar Mendy en piano y Néstor Mendy en contrabajo. Ultimo material grabado por Rovira, el primer disco está dedicado enteramente a obras propias, entre ellas, joyas como “Que lo paren”(que le da el nombre al disco y al compacto), “Majó Majú” o la preciosa “Milonga para Mabel y Peluca”. El segundo disco, dedicado al repertorio tradicional tanguero, salió originalmente bajo el nombre de Reynaldo Nichele y contiene hermosas versiones de tangos como “Margarita Gauthier” o “El motivo” con arreglos de Rovira.

La suma de tanta belleza olvidada hace que estas ediciones sean un aliento fresco sobre el panorama de la música de Buenos Aires. Acompañadas, ademas, de una gráfica excelente y de toda la información necesaria bilingue (castellano-inglés) para aquellos que quieran descubrir debajo de la ciudad manejada por los relojes, la manejada por el corazón.

P.D. Desde que escribi este artículo algunos eventos afortunados ocurrieron con la obra de este gran artista. La mayor difusión en algunas radios y la creación de parte de sus hijos de un sitio web recomendable www.roviraxrovira.com.ar

BALA DE CAÑON


Sabado caluroso en Buenos Aires pensando en Venecia y sus próximos carnavales y quizás en una Noche de Tango. Tarde calurosa y sin embargo me viene a rescatar Cannonball y su extraordinario sexteto tocando en vivo en Lugano en 1963. Julian al comando desde su increible alto sax, el hermano Nat en cornet, el siempre subvalorado Yusef Lateef con el tenor, la flauta y el oboe (inmaculada version del clásico blues Trouble in mind con oboe), enorme (ya en esa época) Joe Zawinul al piano y dos grandes maestros completando la sección rítmica : el gran Sam Jones al contrabajo y el gran Louis Hayes en la bateria.
Imprescindible para sobrevivir a cualquier catástrofe del alma humana!!!
Gracias Troesmassssssss

NUEVOS CAMINOS PARA EL TANGO


MARCELO NISINMAN EN BUENOS AIRES

Hace unos años despedíamos al bandoneonista Marcelo Nisinman rumbo a París y con destino cierto en las aulas del Conservatorio Edgar Varese. Nisinman, discípulo tácito de Astor Piazzolla (el sexteto del Maestro ensayaba en su casa), toca el bandoneón desde los seis años. Desde hace un par de años cambió su residencia mudándose a Basilea, Suiza, donde también estudia en el Conservatorio de Música de la ciudad. Desde allí, inserto en un ambiente musical superlativo, sigue creando nuevos caminos para el tango, como su mentor lo hizo 50 años atrás. Apenas llegado a Buenos Aires, después de la edición de dos trabajos antológicos: “Homenaje al Tango” (Random RR 780) y “La Cumparsita” (Random RR 779), tuvimos la oportunidad de una bienvenida y una charla donde descubre parte de sus inquietudes y su inspiración sobre la nueva música de Buenos Aires que en sus manos es universal.

P: En tú música escrita sobre Las Cuatro Estaciones de Piazzolla usás para denominar la obra la palabra alemana Neubearbeitung. Cúal es el motivo?

Nisinman: En ciertos idiomas hay palabras que explican mejor el sentido de las cosas. La palabra arreglo no me conforma porque abarca tanto orquestaciones como variaciones sobre ciertas composiciones, es muy confusa. Entonces elegí Neubearbeitung que esta más cerca de lo que sería una re-composición sobre una obra. Hice mi versión de las Cuatro Estaciones Porteñas de Piazzolla y el que las busque en las partituras originales no las va a encontrar.

Habías grabado hace algunos años estas re-composiciones o Neubearbeitung en un magnífico CD con la Orquesta de Cámara Mayo pero solo figuraban como variaciones. Por qué?
Nisinman: Hay gente que no le interesa que se pueda hacer con la música de Astor Piazzolla, a quien adoro, y que es tango, lo que se hizo siempre con el tango y el propio Piazzolla hizo con el tango: su recreación.

El 22 de enero pasado estrenaste una ópera en Basilea. De qué trata?
Nisinman: Si es una ópera de cámara de tango. Con nueva música de tango. Se llama “Señor Retorcimientos” y el argumento está centrado en un personaje que está condenado a vivir eternamente y el escenario es Buenos Aires. Está dividida en dos actos y catorce piezas. Tengo la esperanza de presentarla en Buenos Aires.

También tocás tu música con un trío.
Nisinman: Toco en trío (violín, bandoneón y contrabajo) con músicos que adoran el tango como Vinnie Holzempkan (contrabajista alemán que estuvo en la Orquesta Escuela de Tango), aunque lógicamente extraño mucho a los músicos de Buenos Aires y el sabor de tango que le dan, como mis amigos Pablo Agri, Cristian Zárate o Roberto Tormo que son los grandes músicos de tango de esta generación.

Crees que el público y el ambiente del tango está mas receptivo a las innovaciones que hace algunos años atrás?
Nisinman: Recuerdo que cuando era mas joven (ahora pasa los 30) los tangueros decian: “Se va a acabar todo, ya no hay bandoneonistas”. Ahora hay mucha gente joven que ya continua con el instrumento y con el género. Lógicamente hay cosas muy buenas y otras no tanto, pero hay mucha variedad y está bien. Cuanto más espacio haya para todas las expresiones musicales de distintos estilos el género se enriquece. Así es como se desarrolla el arte.

Marcelo Jaime Nisinman es un artista de brillante presente y un futuro sin límites creativos, de la Argentina hacia el mundo, y presenta sus magníficas obras con un repertorio que abarca sin desperdicio cada una de las etapas evolutivas del tango que el mismo completa en el tercer milenio.


LA NUEVA MUSICA DE BUENOS AIRES SEGUN NISINMAN

Dos ediciones magníficas salieron casi al mismo tiempo que muestran diferentes encares y proyectos de Marcelo Nisinman. “La Cumparsita” (Random RR 779) contiene una serie de grabaciones de bandoneón solista en las que Nisinman pone el virtuosismo, el talento y la expresión al servicio de estas pequeñas obras maestras del arte argentino que forman, por un lado extraordinarios compositores como Julio y Francisco De Caro, Joaquin Mora, Eduardo Arolas, Juan Carlos Cobián, Enrique Delfino y Astor Piazzolla, y por otro los creadores de los arreglos para bandoneón solista : Máximo Mori, Néstor Marconi, Julio Pane, Leopoldo Federico y Astor Piazzolla. En estas obras Nisinman redefine el papel de su instrumento y de todos aquellos que le enseñaron el camino. Por eso también estan Abelardo Alfonsín, Roberto Di Filippo, y tantos otros que elevaron al bandoneón y al tango. Completa este CD con una estupenda grabación en vivo del tango más popular (La Cumparsita) en una verdadera recomposición (Neubearbeitung) para bandoneon y orquesta de cuerdas y percusión en Estocolmo (Suecia) que podría haber dado envidia a Frank Zappa. “Homenaje al Tango” (Random RR 780) abarca por un lado a compositores tradicionales como Pedro Datta (El Aeroplano), Julio De Caro (Boedo) o Pintín Castellanos (La Puñalada) y por otro a dos extraordinarios artistas a quien Nisinman conoció y respeta y ama: el pianista Osvaldo Tarantino y Astor Piazzolla. Grabado en Basilea el año pasado “Homenaje al Tango” incluye algunos de los más talentosos músicos jóvenes del tango como el pianista Cristian Zárate, el contrabajista Roberto Tormo, el violinista Pablo Agri y una orquesta de cuerdas europea pero con conocimiento cabal de esta música. Todas las recomposiciones, sobre todo las “Cuatro Estaciones Porteñas” de Piazzolla están hechas por Nisinman que aquí demuestra su talento en la escritura musical que aborda elementos poco usuales en el tango sin perder nada esencial.

Sunday, January 22, 2006

Mircea

No hay palabras para trasmitir mi amor por Eliade, sus libros, su sabiduria, su don de gente. Me acompaña desde mi adolescencia esa intuición que pase lo que pase siempre tendré un lugar en el mundo, como decía Mircea: aunque mas no sea una cueva en el Himalaya o en Los Andes, por que no? Más que Historiador de las Ideas Religiosas Eliade fue un poeta de la vida. Posted by Picasa

JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJ

Perplejidad. Laburando en el estudio de La 2x4 en el último Festival Buenos Aires Tango trasmitimos desde El Dorrego. Estoy aprendiendo lentamente a subir fotos. Preferi ser el conejillo de Indias y no torturar a los grandes. Y todo esto me mueve a la hilaridad. Posted by Picasa

Diarios de motocicleta

Viendo la película con amigos uno siente que tipos como el Che sintieron su época y aún en la política, en la acción guerrera, en lo social tanto como en su vida personal había un fuego que inevitablemente ardería con actitud poética. El cruce del río hacia el leprosario, allí está esa síntesis. Allí ya era todo lo que fue. Siempre con un compañero de ruta alocado pero pertinaz, noble y fiel. Como los grandes relatos épicos de la humanidad.

Friday, January 20, 2006

A Orlando Goñi

Este Blog está dedicado a todos aquellos que me salvan la vida cada día.
Hoy es el primero y está dedicado al creador del piano moderno en el tango: Orlando Goñi.
Hace 92 años nacía este Beautiful Looser que alumbró con sus exquisitos bordoneos todo, absolutamente todo lo que vino después. Solo basta una imagen de Orlando tocando su piano con la orquesta de Aníbal Troilo en el Cabaret Marabú y un chico de apenas 18 años ubicado detrás suyo espiando a ese pianista con "ojeras de cine mudo", cada movimiento, cada sonido, cada nota. Ese chico se llamaba Astor Piazzolla.
Imprescindible escucha de la orquesta de Troilo con Orlando hasta septiembre de 1943.
Gracias Troesma!